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domingo, 8 de enero de 2012

¡New! Pinocho

  En el registro civil, un sistemático lugar para nuestro especial personaje, se encontraba un Pinocho con ansias de renovarse. El estaba decidido a cambiarse el nombre por uno más común para la sociedad en la que se encontraba y ninguno podía ser tan bueno como, “Roger William”.
  Cuando terminado estuvo el trámite, en el registro civil, nuestro renovado Pinocho (o como se llama ahora: Roger William) comenzó a observar y a analizar todo lo que divisaba en su entorno para amoldarse al resto y caerle a la gente, como el solía decir "cual anillo al dedo".
  Se encontró con diversas y extrañas comunidades llamadas: “Emo”, “Flogger”, “Punk”, “Dark”, realmente le habían parecido originales. Le atrajo una en especial: la de los Flogger. Le gustó que sea tan “completa”, porque tenía: un baile específico llamado “Electro” que se interpretaba con los pies, además ésta comunidad también se consideraba un religión, eso lo pasmó. Contenía además reglas y condiciones como por ejemplo: había que peinarse el flequillo para un costado, (tapando un ojo) obligatoriamente debías tener fotolog y, si el Flogger quiere, también facebook (para subir y o bajar fotos). Por supuesto podían tener otros usos esas páginas cómo para chatear con amigos jugar juegos o publicar comentarios.
  Le fascinó de tal manera, esa comunidad, que ingresó en ella, usó el peinado, practicó el extraño baile y se creó su propia cuenta de facebook y fotolog.
Al verlo con el estilo de Flogger a Roger dos emos que pasaban por allí, indignados, comenzaron a burlarse de él:
    -  Ja, ja, ja, es de madera peinándose.
    -  Cállense niñas –les contestó furioso Roger mirando el rosa en la vestimenta de los emo e intentando contener la risa.
    -  Ya veremos quién es la niña- contestaron desafiantes los emo mientras le largaban una mirada despectiva.
  Roger cerró el puño dando a entender que no iban a jugar con él. En ese instante los emos dudando se alejaron, haciendo gestos que Roger no entendía.
  Mientras se alejaba, Roger, logró captar algunas de las palabras de los emos, hablaban acerca de un shopping nuevo llamado “Dot” que inauguraba al día siguiente; estaba decidido a conocerlo.
Por la mañana del día siguiente Roger se encontraba sentado en el asiento de un taxi que se dirigía al shopping.
  Cuando llegó divisó un lugar donde vendían celulares y como el necesitaba uno se encaminó directo hacia el local. Quería comprarse uno, pero no se decidía entre un “Nokia” y un “Samsung” así que compró ambos.

  Al comprárselos comenzó a seguir una regla que me había olvidado de nombrarles: sacarse fotos a sí mismo.
  Cada vez que bailaba electro en el Dot le crecía la nariz y en cada foto salía con la nariz más grande, cosa que se dio cuenta al subirlas al facebook y al fotolog.
  En el facebook hacía quejas de que la nariz le crecía más rápido que el flequillo, a lo que sus colegas contestaban extrañados:
     -¡No lo puedo creer!
  Eso lo arregló de la siguiente manera, en vez de bailar electro con los pies comenzó a hacerlo con las manos, de ésta manera la nariz, se le achicó nuevamente.



jueves, 5 de enero de 2012

San Martín



Nuestro legendario prócer fue un hombre generoso, honorable, responsable, un increíble capitán y compañero.
Nosotros lo llamamos “El Libertador” y en Perú lo llaman “El Protector”.
Nacido en Yapeyú 1778 y muerto en Francia, Boulogne-Sur Mer 1850, nuestro apreciado héroe de la Independencia que, tras una carrera militar en España regresó a América y se unió a los movimientos independentistas. Sustituyó a Belgrano al frente del ejército del Norte, fue gobernador de Cuyo y otras regiones.
Fue un prócer muy orgulloso de sí mismo, logró cosas increíbles entre ellas la más notable que es “El Cruce de los Andes”.

“Suenen claras trompetas de gloria y levanten un himno triunfal, que la luz de la historia agiganta la figura del gran capitán”

domingo, 1 de enero de 2012

La leyenda del “Molino de Viento”





Hace mucho tiempo un dios muy alegre, llamado Eolo, se paseaba por su jardín mientras apreciaba sus plantaciones; en las cuales habían hermosos rosedales, preciosos claveles, bellas margaritas, exquisito trigo, salado maní, dulce maíz y otras flores y cereales.
En un pueblecito cercano vivían unas hadas y elfos que ado-raban el cereal. A ellas les gustaba plantar cereales para luego comerlos, pero había un inconveniente; a algunos había que molerlos y era un trabajo agotador.
    Era un frío día invierno y cómo era de costumbre, escasea-ba el cereal; a consecuencia los elfos y hadas se vieron obligados a pedirle al dios algo de cereal:
-Oiga sublime dios, hemos venido hasta aquí para preguntar-le si nos podríamos llevar unos pocos cereales de su hermosa plantación-preguntaron con inigualable amabilidad las cria-turas mágicas -, puesto a que en éste frío y helado invierno nos está escaseando.
A lo que el dios respondió tranquila e inefablemente:
-Mi respuesta ha de ser negativa puesto a que a mis planta-ciones las quiero como a mis propios hijos.
-Bueno, pero cuando usted necesite nos comportaremos igual -respondieron tosca y enfurecidamente los desamparados el-fos.
Por la noche los elfos y hadas decidieron vengarse, introdu-ciéndose en el jardín de Eolo, donde recolectaron mucho cereal. Al otro día, Eolo se levantó encolerizado y comenzó a abatir todo el pueblo con sus terribles tempestades, porque el hecho de que le habían profanado el jardín por la noche, lo hizo enfurecer terriblemente.
Cuando despertaron los vengativos elfos cayeron en la cuen-ta de que estaban siendo arrasados por un abominable huracán hacia la casa del Dios. No todos los elfos estaban siendo arrastrados por el huracán, uno de ellos, el más atento y vivaz se había levantado con anterioridad suponiendo lo que iba a pasar tenía un plan en marcha. Estaba constru-yendo un artefacto que permitía con la fuerza del viento molía el cereal y así todo el viento que iba hacia allí iba a moler el cereal que le habían robado.
Entonces a partir de la cólera de Eolo nació un increíble ar-tefacto que se sigue usando ahora con la diferencia de que ahora, la energía que el viento brinda y que el molino recoge tiene otro uso que el de moler cereal.



Fin