Cuando terminado estuvo el trámite, en el registro civil, nuestro renovado Pinocho (o como se llama ahora: Roger William) comenzó a observar y a analizar todo lo que divisaba en su entorno para amoldarse al resto y caerle a la gente, como el solía decir "cual anillo al dedo".
Se encontró con diversas y extrañas comunidades llamadas: “Emo”, “Flogger”, “Punk”, “Dark”, realmente le habían parecido originales. Le atrajo una en especial: la de los Flogger. Le gustó que sea tan “completa”, porque tenía: un baile específico llamado “Electro” que se interpretaba con los pies, además ésta comunidad también se consideraba un religión, eso lo pasmó. Contenía además reglas y condiciones como por ejemplo: había que peinarse el flequillo para un costado, (tapando un ojo) obligatoriamente debías tener fotolog y, si el Flogger quiere, también facebook (para subir y o bajar fotos). Por supuesto podían tener otros usos esas páginas cómo para chatear con amigos jugar juegos o publicar comentarios.
Le fascinó de tal manera, esa comunidad, que ingresó en ella, usó el peinado, practicó el extraño baile y se creó su propia cuenta de facebook y fotolog.
Al verlo con el estilo de Flogger a Roger dos emos que pasaban por allí, indignados, comenzaron a burlarse de él:
- Ja, ja, ja, es de madera peinándose.
- Cállense niñas –les contestó furioso Roger mirando el rosa en la vestimenta de los emo e intentando contener la risa.
- Ya veremos quién es la niña- contestaron desafiantes los emo mientras le largaban una mirada despectiva.
Roger cerró el puño dando a entender que no iban a jugar con él. En ese instante los emos dudando se alejaron, haciendo gestos que Roger no entendía.
Mientras se alejaba, Roger, logró captar algunas de las palabras de los emos, hablaban acerca de un shopping nuevo llamado “Dot” que inauguraba al día siguiente; estaba decidido a conocerlo.
Por la mañana del día siguiente Roger se encontraba sentado en el asiento de un taxi que se dirigía al shopping.
Cuando llegó divisó un lugar donde vendían celulares y como el necesitaba uno se encaminó directo hacia el local. Quería comprarse uno, pero no se decidía entre un “Nokia” y un “Samsung” así que compró ambos.
Al comprárselos comenzó a seguir una regla que me había olvidado de nombrarles: sacarse fotos a sí mismo.
Cada vez que bailaba electro en el Dot le crecía la nariz y en cada foto salía con la nariz más grande, cosa que se dio cuenta al subirlas al facebook y al fotolog.
En el facebook hacía quejas de que la nariz le crecía más rápido que el flequillo, a lo que sus colegas contestaban extrañados:
-¡No lo puedo creer!
Eso lo arregló de la siguiente manera, en vez de bailar electro con los pies comenzó a hacerlo con las manos, de ésta manera la nariz, se le achicó nuevamente.



